Los dientes de lobo son los primeros premolares y su nombre se debe a la forma aguda semejante a los dientes de la especie canina.

En el caballo prehistórico, los dientes de lobo eran similares en tamaño y función a los demás premolares, pero la evolución y la falta de uso al cambiar la dieta hace que los dientes de lobo cambien su forma y tiendan a desaparecer.

Es mas frecuente encontrar los dientes de lobo en el arco superior y solo un 10 por ciento  se presentan en el arco inferior.

En los caballos de paso fino colombiano los dientes de lobo se presentan en el maxilar superior en el  60 por ciento de ellos. El alto porcentaje de dientes de lobo en esta raza es consecuencia del alto grado de consanguinidad.

Los dientes de lobo están directamente relacionados  con las embocaduras tipo filete. Por su diseño: cuando están dentro de la boca del caballo y son accionados por las bridas o riendas pueden tocar  los dientes de lobo en los movimientos de giro o al “plantar” el caballo.

Las raíces de los dientes de lobo como cualquier diente están cubiertas por ligamento o membrana periodontal  que posee terminaciones nerviosas; cuando el diente es tocado por el  filete hace que el caballo reaccione al dolor y lo manifieste con indocilidad, coleo, rehuse a los movimientos de flexión del cuello, desplaza la cabeza hacia arriba tratando de evitar el contacto( “se destapa”), sacudiendo la cabeza a los lados.

Los dientes de lobo siempre se deben extraer por las razones antes mencionadas.